La división en la Psique.


La primera vez que escribí este texto, tenía poco estudiando Psicología Analítica. Me pareció importante hacer una revisión y expansión a pesar de creer que en el futuro una nueva revisión pueda ocurrir. “La división en la Psique” es un tema importante dentro de la Psicología Analítica pues nos explica la dinámica interior al ser humano expresada de diversas maneras. (Modificado el 02/11/2015)

“Pues estoy dividida por amor al amor, por el albur de la unión. Esta es la creación del mundo, así el dolor de la división es cual nada y el goce de la disolución todo”.LIBER Al VEL LEGIS, 19-20. Aleister Crowley.

La división inicial.

Les Tres Riches Heures of the Duke of Berry

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Existe en la Psicología Analítica así como en varias filosofías antiguas del mundo, la noción del hombre como ser completo y la añoranza por ese tempo. Podríamos decir que el “hombre completo” o el sentimiento de integridad psíquica corresponderían a lo que en las religiones judío-cristianas se le conoce como “Paraíso”.

Si el hombre en su infancia fue un ser completo algo debe ocurrió para que ese estado cesara. En la mitología existen algunos ejemplos de esa separación (como en el mito de Prometeo) del hombre con la fuente “divina primordial”. Como ejemplo más “contextual” tenemos la expulsión de Adán y Eva del Jardín del Edén tras desobedecer la única regla de Dios.

Edinger compara las nociones filosóficas iniciales sobre el hombre en sus inicios. Algunos filósofos afirmaban que originalmente el hombre era un ser circular de increíbles habilidades, eventualmente nuestra evolución nos transformó en lo que somos (F.Edinger, 1992). Es una idea que puede parecer absurda, sin embargo el hombre primigenio* (Adán y Eva) aún se encontraban en contacto con la fuente primordial, representada como el Jardín del Éden.

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Fig.1- Ego and Archetype-Edward F.Edinger.

Para reforzar esa idea Edinger nos presenta a una serie de dibujos hechos por algunos
niños durante un período determinado de su desarrollo, ahí (Fig.1) podemos observar que talvez la noción del hombre primordial pueda ser vista de otra forma.

Existe un relato en el misticismo judío (o alquimia) que nos habla sobre la división en la consciencia del Primum Mobile y su posterior encuentro con el mundo materia cuya relación puede ser vista tanto dentro de lo micro cósmico como de lo macro.

En el inicio solo había Uno y este uno se hizo consciente de sí mismo y pasó a ser dos reconociéndose como “Yo soy quien soy” (Eheieh) (Fortune, 2014). Esto nos remite al momento en que el infante comienza a hacerse auto consciente, a determinar los límites entre quién es, su identidad y finalmente lo que puede o no alcanzar.

La expulsión del Jardín del Edén es un ejemplo de como el hombre debe sacrificar algo para obtener la consciencia en cuyo centro yace el Ego, argumento utilizado diversas veces para explicar el surgimiento de la civilización y el sufrimiento del hombre.

Ego.

 “Los ojos de ambos se abrieron y supieron que estaban desnudos. Habiendo cosido hojas de higo, hicieron tangas para sí”. Al hacernos conscientes desarrollamos también una idea de “que o quienes somos” que va más allá de nuestras identidades sociales.

El Ego actúa como centro de nuestra consciencia y sus funciones son observadas en mayor relación con el mundo externo u objetivo. El Ego posee los registros sensoriales y otras funciones corporales. “El Ego, como contenido específico de la consciencia (…) descansa sobre dos bases aparentemente distintas: la somática y la psíquica. La base somática se infiere de la totalidad de percepciones endosomáticas que por su parte ya son psíquicas y se asocian al ego quien las hace conscientes” (Jung, Volume 9, Part II: Aion: Researches into the Phenomenology of the Self, 2014).

Otras funciones interesantes del Ego son las propuestas por Whitmont:

  1. La consciencia de la identidad personal. “Cogito ergo Sum”.
  2. El aparente origen de las decisiones personales, puntos de referencia de los valores.
  3. Origen de los impulsos personales que se traducen en decisiones y acciones.

(Whitmont, 1991)

“El ego envuelve una sensación de continuidad del cuerpo y de la mente en relación al espacio, tiempo y a la causalidad (…) tiene la tendencia a reducir la multiplicidad a la unidad por medio de la memoria y la razón”.

Podemos considerar al Ego como un producto posterior de la existencia humana que surge en el momento en que comemos la manzana (que es cuando nos hacemos conscientes). Las experiencias como comodidad, incomodidad, hambre y saciedad, calor y frío etc; empiezan a ser comprendidas de una forma relativamente consciente generando una polarización en la esfera psíquica (Moraes, 2015). Entendiendo al Ego como centro de la consciencia debemos también aceptar su opuesto que es lo Inconsciente y su centro el cual recibe el nombre de Self.

Sobre el Pecado y el Castigo.

Adán y Eva desobedecen la autoridad de dios y por ello son expulsados del Jardín del Edén. Como ya se dijo, entendiendo que el Árbol del Conocimiento y sus frutos harían del hombre “como Dios” al conocer el “bien y el mal”. Jung dice algo al respecto:

“Si queremos llegar a un entendimiento sobre algo tan complejo cuanto la cuestión del bien y del mal, debemos iniciar con la siguiente propuesta: el bien y el mal son principios, y debemos tener en mente que la existencia de un principio nos precede y se extiende más allá de nosotros. Cuando hablamos del bien y del mal estábamos hablando de algo cuyas cualidades nos son, en realidad desconocidas. Que la experiencia sea considerada malvada o pecaminosa depende, tanto de la subjetividad de nuestro juicio como de la extensión y gravedad del pecado”.

(Jung, Volume 10: Civilization in Transition., 2014)

Lo que Jung expresa es nuestra ignorancia sobre lo que es bueno o malo, poseemos apenas una noción la cual es influenciada en gran medida por el entorno social y religioso en el cual vivimos. O sea, el “fruto” no nos haría comprender los principios que representan el bien y el mal, pues estos nos preceden, sin embargo experimentaríamos de forma consciente su existencia. Edinger nos presenta otra hipótesis que parece aclarar este punto:

“Es el fruto del árbol del conocimiento sobre el bien y el mal the_fall_of_adamel que trae la consciencia de los opuestos (…)” (F.Edinger, 1992). El conocimiento sobre la naturaleza opositora surge a través del pecado original, un acto de desobediencia que podría también ser considerado un acto “malvado” por parte de la pareja primigenia.

El Ego es el opuesto directo del Self, el cual es representado en el mito por el Jardín del Edén y la figura divina. El crimen tometido causa la división original entre la Inconsciencia Paradisíaca y la Consciencia. Es común e incluso observable la respuesta de culpa de un niño al desobedecer a sus padres, así como en un adulto al ir en contra de algún principio. Esta culpa es retratada en el mito y en la tradición religiosa como el “pecado original” la cual surge con el nacimiento de la Consciencia. “El Señor Dios llamó al hombre y le dijo: “¿Dónde estás?”, “Él respondió: “Oí tu voz en el jardín, tuve miedo porque estaba desnudo y me escondí” (Bíblia: Tradução Ecûmenica, 1994).

La culpa viene acompañada de la nostalgia por un tempo sin preocupaciones donde todo parecía más sencillo, donde vivíamos en un estado de pasividad.

El Sufrimiento anunciado por Dios parece un punto de interese al apuntar a un sufrimiento experimentado a través de los sentidos “El dolor y el sufrimiento del parto”, “la fatiga del trabajo”. Esto significa que el nacimiento del Ego trae consigo la percepción somática y con ella finalmente la noción de la incomodidad, la cual ahora es responsabilidad del hombre.

Una ausencia de Consciencia no significa ausencia total del dolor y del sufrimiento, más bien significa, así como aquella pregunta tan famosa “Si un árbol cae sin alguien cerca para oír, ¿Hará algún sonido?” La respuesta más lógica es un sí con base en el empirismo, pero así como la ausencia de la Consciencia, sin oídos para escuchar el sonido la experiencia se transforma en algo sin significado. Por eso seguido del pecado original vemos la reacción inmediata: el castigo.

Mas sobre comer el fruto dios dice: “He que el hombre es como uno de nosotros, por el conocimiento de lo que es bueno o malo.” Sobre eso Edinger también nos dice:

expulsion del jardin“La adquisición de la consciencia es un crimen, una hybris contra de los “poderes establecidos”; pero es un crimen necesario, pues trae una alienación necesaria del estado natural de plenitud inconsciente” (F.Edinger, 1992).

Dios expulsa a Adán y a Eva con algunas palabras sobre su destino, dolor y sufrimiento, trabajo y fatiga en las tierras hostiles allende al Edén. Cierra las puertas con un querubín con una espada flameante que apunta a todas las direcciones sellando así el destino de la humanidad.

Esta separación creada al desafiar a la autoridad es parte importante de nuestro desarrollo psíquico así como un eventual contacto con el aspecto numinoso de lo Inconsciente. El hombre se convierte en “uno de nosotros” en su consciencia de la dinámica opositora constante entre su sapiencia y su inconsciencia y al cometer una y otra vez el mismo crimen para despertar cada vez más del letargo. Cada paso al despertar es doloroso, lleno de culpa y sufrimiento, pero el “Ser como Dios al conocer el Bien y el Mal” deja bastante claro el hecho que en el camino hay mucho más que se cree.

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Fig.2

*Otra característica indicando la plenitud original es la creación de Adán y Eva. Adán fue originalmente hermafrodita, de lo contrario una mujer no podría haber surgido de él. Es posible que tengamos vestigios de un mito anterior en el cual el hombre original era definitivamente hermadfrodita. (F.Edinger, 1992)(Fig.2

Trabajos citados

Bíblia: Tradução Ecûmenica. (1994). São Paulo: Edições Loyola.

F.Edinger, E. (1992). Ego and Archetype. Boston: Shambala.

Fortune, D. (2014). A Cabala Mística. São Paulo: Pensamento.

Jung, C. G. (2014). Volume 10: Civilization in Transition. En C. G. Jung, The Collected Works of C.G. Jung: Complete Digital Edition. Princeton University Press.

Jung, C. G. (2014). Volume 9, Part II: Aion: Researches into the Phenomenology of the Self. En C. G. Jung, The Collected Works of C.G. Jung: Complete Digital Edition. Princeton University Press.

Moraes, F. F. (14 de 04 de 2015). Jung no Espirito Santo. Recuperado el 29 de 10 de 2015, de Jung no Espirito Santo: http://psicologiaanalitica.com/2015/04/14/algumas-consideraes-sobre-o-eixo-ego-self/

Whitmont, E. C. (1991). The Symbolic Quest: Basic Concepts of analyticcal Psychology. New Jersey: Princeton University Press.

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2 comentarios el “La división en la Psique.

  1. Reblogueó esto en mitoypsiquey comentado:

    La primera vez que escribí este texto, tenía poco estudiando Psicología Analítica. Me pareció importante hacer una revisión y expansión a pesar de creer que en el futuro una nueva revisión pueda ocurrir. “La división en la Psique” es un tema importante dentro de la Psicología Analítica pues nos explica la dinámica interior al ser humano expresada de diversas maneras.

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